No eres mi morfina

Eras mi analgésico al dolor que sentía en mi interior, pero cuando te ibas sentía como ese dolor se multiplicaba por mil.

El dolor siempre ha estado allí, de hecho nunca se ha ido pero yo creía que se iba contigo.
No eres mi morfina, no eres mi calmante, no dependo de ti en ningún momento para ser feliz, puedo ser feliz sin ti o contigo. Amo tu totalidad.

El dolor se va al ver que la paz no está en afuera, sino dentro de mí. Aquí es donde tengo que mirar, no en ti.

No eres especial, no hay un amor especial hacia ti. Creía que eras tan especial que quitarías todo dolor y encontraría esa felicidad que tanto anhelaba en ti, pero he visto que no es así porque estaba depositando la felicidad en una parte, no en la totalidad.

No eres mi morfina, no eres mi analgésico emocional. La felicidad reside en mí, porque tú puede que vengas y luego te vayas y sentiré un gran vacío por creer que eras mi analgésico.

La única medicina al dolor es el Amor eterno, la paz perfecta, no algo que esta fuera de mí y que crea un gran apego psicológico.


No eres mi morfina, soy la paz, soy la luz eterna, soy tal como el Amor me creo.