Diario de la paz interior - 25 de octubre del 2016

“¿Quién reaccionaria ante las figuras de un sueño a no ser que las considerase reales? En el instante en que las reconoce como lo que verdaderamente son, éstas dejan de tener efectos sobre él porque entiende que fue él quien les dio los efectos que tienen, al causarlas y hacer que pareciesen reales.” Un Curso de Milagros

La mente se ha dormido y ha creado todo este sueño donde aparenta que hay más personas como tú que interactúan contigo y entre sí, pero cuando duermes también aparecen personajes conocidos y nuevos que interactúan contigo y entre sí ¿Qué diferencia hay entre lo que sueñas y lo que estás viendo?  

A veces crees que lo que soñaste era algo totalmente real, pero solamente eran figuras en tu mente que les dabas vida y para así poder justificar la separación y decir “yo era el sueño” pero el sueño no eres tú, porque simplemente es un sueño y todas la figuras que aparecen allí están proyectadas por la misma mente dormida.

Empieza a perdonar esas figuras que has creído que te hacían algo, porque lo que no tiene significado no puede herir a la Realidad, sencillamente porque no le afecta en absoluto.

Despierta a través del perdón y deja que este sueño siga su curso porque al igual que cuando estas dormido empieza el sueño y tiene un fin, este sueño que ven tus ojos y las figuras que aparecen en el desaparecerán cuando llegue al fin, recuerda que nada de aquí es eterno, sino que es impermanente.


Cada vez que te suceda algo, recuerda que estas en algo totalmente transitorio y que más adelante empezaras a ver que todo esto es un sueño producido por una mente dormida, hasta entonces mira y observa.