Diario de la paz interior - 22 de noviembre del 2016

Mi identidad nunca ha sido manchada por nada del mundo ni del tiempo, porque mi identidad es totalmente Eterna e inalterable.

Recuerda tu verdadera identidad y deja a un lado esta identidad totalmente efímera, no eres tus posesiones, ni tu dinero, incluso no eres tu trabajo o todo lo que has estudiado, todo esto forma parte del cuerpo y sobretodo de querer hacer grande “el pequeño yo” cuando tu eres la Inmensidad Eterna, ya eres Grande.

El espíritu no necesita posesiones, ni personas, ni dinero está totalmente completo y en un estado de dicha que es totalmente inalterable. En el mundo de las formas tendrás trabajo o no, pero el espíritu seguirá igual, tendrás trabajo o no, pero el espíritu seguirá totalmente igual en el mismo estado y sin verse afectado por nada.


Tu identidad es espíritu, no cosas que no tienen ningún valor pero que tú has creado ídolos de ellos para negar la Verdad.